Evolución del agua embalsada

    Serie histórica de embalses en España

    Evolución anual

    Agua embalsada · España · hm³

    46,6khm³

    Año actual · sem. 23

    🏆 Récord 30 años (sem. 6)
    EneFebMarAbrMayJunJulAgoSepOctNovDicDic22khm³31k49kDatos 2026 hasta sem. 25
    2026 (actual)
    Mediana 10a

    ● Puntos = datos oficiales MITECO. Tramos sin marcar = interpolaciones. 🏆 Línea ámbar = semanas en que 2026 superó el récord de los últimos 30 años.

    Fuente: MITECO · Actualización semanal

    ¿Cómo evoluciona el agua embalsada en España?

    El volumen de agua embalsada en España sigue un patrón estacional bien definido. Durante los meses de otoño e invierno, las precipitaciones atlánticas y mediterráneas van llenando progresivamente los embalses. El pico de almacenamiento se alcanza habitualmente entre marzo y mayo, coincidiendo con el final de la temporada de lluvias y el deshielo de las nieves acumuladas en las sierras y cordilleras peninsulares.

    A partir de junio, la combinación de altas temperaturas, evaporación y la demanda agrícola e industrial provocan un descenso sostenido que se prolonga hasta septiembre u octubre. La magnitud de este descenso depende de factores como la intensidad del verano, la superficie de regadío activa y las necesidades de generación hidroeléctrica. En años de sequía severa, el mínimo estival puede ser especialmente bajo.

    Embals.es ofrece un gráfico interactivo que permite comparar la evolución semanal del año en curso con el año anterior y con la mediana de los últimos años. Esta comparativa es útil para evaluar si el año hidrológico actual se sitúa por encima o por debajo de lo normal, y anticipar posibles situaciones de estrés hídrico. Los datos se actualizan semanalmente a partir de las cifras oficiales del MITECO.

    Factores que influyen en los niveles

    La variabilidad climática es el principal motor de las fluctuaciones en los embalses españoles. Fenómenos como la Oscilación del Atlántico Norte (NAO) determinan si un invierno será húmedo o seco en la península ibérica. Cuando la NAO se encuentra en fase negativa, las borrascas atlánticas penetran con más facilidad, trayendo precipitaciones abundantes, especialmente en la mitad occidental del país.

    El cambio climático está alterando estos patrones de forma progresiva. Las proyecciones indican una tendencia hacia la reducción de las precipitaciones medias en el sur y sureste peninsular, junto con un aumento de los episodios de precipitación intensa (DANA). Esto implica que los embalses podrían recibir la misma cantidad total de agua en menos días, con periodos secos más prolongados entre eventos. La gestión adaptativa de los recursos hídricos y la mejora de la eficiencia en el uso del agua son esenciales para afrontar este escenario.

    ¿Cómo interpretar el gráfico de evolución?

    El gráfico de evolución muestra tres series: el año actual (línea principal), el año anterior (línea secundaria) y la mediana de los últimos años (línea de referencia). Cuando la línea del año actual está por encima de la mediana, los embalses se encuentran en mejor situación que la media histórica. Si está por debajo, indica un déficit respecto a lo habitual.

    La variación semanal, visible como un badge en la cabecera, indica cuántos hectómetros cúbicos se han ganado o perdido respecto a la semana anterior. Un valor positivo indica que los embalses están recibiendo más agua de la que se consume o evapora. Un valor negativo prolongado durante los meses húmedos puede ser señal de un año hidrológico desfavorable.